Por Ana Moreno, Terapeuta floral y especialista en Reflexología podal holística del centro sanitario Cos Vital. Miembro docente del equipo de Qüestions Vitals, en Barberà del Vallès, provincia de Barcelona.

Sin duda alguna el duelo es una de las experiencias más duras por las que puede pasar el ser humano a lo largo de su vida. Aunque normalmente las personas lo asociemos a la muerte, este fenómeno también puede darse por otros motivos como la pérdida de un trabajo tras muchos años o cuando nos rompen el corazón; en general, en situaciones en las que ocurre algo que intrepetamos como una pérdida.

Sin duda, superar el duelo es complicado, por lo que la persona debe ir pasando por una serie de etapas para volver a estar bien. Cada individuo tiene una forma personal de vivirlo, todo dependerá de la capacidad de resiliencia y aceptación al cambio que posea.

La terapia floral en concreto el método del Dr. Bach, es una herramienta muy útil para ayudar a superar con rápidez las cinco fases del duelo. La combinación del remedio más adecuado, así como el acompañamieto del terapeuta floral, aportará al paciente recursos suficientes para abordar con éxito su proceso; devolviendole el bienestar y equilibrio perdido.

Las 5 fases del duelo
A continuación haré una descripción de las cinco fases del duelo; ahora bien, se ha de saber que no todas las personas en fase de duelo tienen por qué atravesar las cinco etapas y si lo hacen, no ha de ser en el mismo orden.

Las cinco fases del duelo son:

Negación
La primera de las fases es la negación, que se caracteriza porque la persona no acepta la realidad (de forma consciente o inconsciente). Esto ocurre como mecanismo de defensa. En realidad la persona se encuentra presa del pánico interior, bloqueada, en shock. En la fórmula de FB. ha de figurar sin duda Rock Rose. Esta flor le hará bajar el nivel de estrés y de angustia. Baja

rá el nivel de adrenalina haciendo que el riñon y el higado no tengan que trabajar tanto eliminándola; también bajará el exceso de pensamiento, permitiendo que la persona descanse mejor. Clemantis, utilizado para la evasión de la realidad, devolverá a la persona al aquí y ahora, con los pies en la tierra. También hay personas que enmascaran su dolor, haciendo ver a los demás que están bien, mostr

ando siempre su mejor cara; mientras que viven muy angustiados. Agrimony es la FB que hay que añadir para este síntoma.

El verdadero problema se da cuando las personas quedan estancadas en esta etapa al no poder afrontar el cambio traumático, así que el preparado de FB ha de contener otras flores que eviten a que esto ocurra. La muerte de algún ser querido, por ejemplo, no es particularmente fácil de evitar y no se puede eludir indefinidamente.

Cólera o ira
La tristeza puede llevar a una persona sufrir ira y rabia y a buscar culpables. Esta ira puede manifestarse de diferentes maneras, culpándose a uno mismo o culpando a los demás. En el preparado de FB de una persona que se culpe o autorreproche ha de constar Pine, esta flor hará cambiar la perspectiva de las cosas, haciendole asumir con madurez la realidad de la

situación. En la composición de la fórmula, hay que añadir otras flores que hagan bajar el nivel de desesperación como Cherry plum, o Wild Oad que le dará claridad en el pensamiento y podrá definir cual es el camino a seguir para su mejora, entre otras…

3 – Negociación

En esta etapa, el dolor lleva a buscar una negociación ficticia. De hecho, muchas personas que se enfrentan a la muerte tratan de negociar incluso con una fuerza divina. En este caso la persona sufre una lucha interna muy frustrante, Aspen puede ayudarle a llevar mejor esta situación.

Otras personas, aquellas que sufren un trauma menor, como una ruptura sentimental, pueden llevar a cabo otras negociaciones o compromisos. Por ejemplo «¿Podemos seguir siendo amigos?» o “Voy a lograr esto por tí.” La negociación rara vez proporciona una solución sostenible, pero puede reducir el dolor del momento.. Está claro que la persona, en este caso, tiene un ligazón con el pasado que le impide avanzar Honeysuckle le devolverá el interés por el presente haciendo que disfrute de él. También habría que añadir, entre otros, Walnut. Esta flor que muchos llamamos «El rompe lazos» le ayudará a tomar decisiones y a afrontar los cambios.

4 – Depresión
El impacto de la pérdida de alguien cercano puede llevar a una persona a una situación muy dolorosa, que viene acompañada de una enorme tristeza y una crisis existencial, al darse cuenta de que esa persona desaparece de su vida. En este caso son varias las Flores de Bach que habrá que ir utilizando. Este es la etapa más delicada y en ocasiones la que más cuesta de remitir. En ocasiones el paciente describe una idea persistente, incapaz de sacarse de la cabeza, obsesiva; con White Chesnut el paciente recupera la tranquilidad mental. Cuando el sentimiento es pura nostalgia que le lleva a la mayor de las tristezas Honeysuckle es la flor a añadir. Mustard, sería la flor específica para la depresión endógena y todos sus achaques físicos. Cuando el paciente describe una situación de desesperación «sensación de haber tocado fondo» Sweet Chestnut, es imprescindible en el preparado. Para aumentar la esperanza y las ganas de vivir, Wild Rose. Y en el caso de que la depresión venga por un trauma no superado, utilizaremos Star of Bethlehem.

5 – Aceptación
Esta etapa sucede cuando se ha aceptado esta situación dolorosa y depende de los recursos de cada uno el aceptarla antes o después. No es una etapa que represente alegría, sino más bien desapego emocional y comprensión de lo que puede haber sucedido. Será el final de una evolución personal, el final de nuestro acompañamiento terapéutico.

Hemos de saber que cada tratamiento de Flores de Bach es personalizado, como diferentes somos cada uno de nosotros. El terapeuta floral no solo ha de ser hábil en el manejo de las propiedades terapéuticas de cada flor, sino que también ha de saber analizar al paciente de forma global, o dicho de otra forma, abordar la problemática de una forma holística a nivel físico, mental, emocional, social y espiritual; acompañando al paciente en un proceso de cambio, entendimiento y superación como en este caso es: el duelo.

No todas las pérdidas generan duelo, sin embargo, dependiendo de los recursos u otras variables psicológicas (como la autoestima o falta de habilidades sociales) de cada uno, las pérdidas pueden provocar malestar y sufrimiento durante más o menos tiempo.

Si crees que puedo ayudarte llámame al 937187223, soy Ana Moreno y te acompañaré en tu proceso.

Por Ana Moreno, Terapeuta floral y especialista en Reflexología podal holística del centro sanitario Cos Vital. Miembro docente del equipo de Qüestions Vitals, en Barberà del Vallès, provincia de Barcelona.

Fuente: https://cosvital.net/