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Los ojos son uno de los órganos más sensibles  que tenemos en el organismo. Nos brindan la oportunidad de disfrutar de todo lo que vemos y hay que cuidarlos adecuadamente para no tener problemas visuales. Sequedad, irritación y molestias pueden ser indicativos de una patología ocular: siempre es conveniente acudir a un especialista en los casos que duren un tiempo largo, pero desde la farmacia es posible realizar un primer abordaje para aliviar ese malestar inicial, y la homeopatía funciona realmente bien en estos tratamientos como ahora veremos.

Además, en verano hay una tendencia importante al aumento de la patología ocular: las piscinas con cloro, las altas temperaturas, los aires acondicionados y el uso prolongado de pantallas con iluminación fuerte (ordenadores, videoconsolas, móviles, tablets…), entre otros factores, pueden perjudicar nuestra salud ocular irritando fuertemente y llegando a producir incluso infecciones sino se ataja esa irritación.

Como viene siendo costumbre, os dejo unos consejillos fáciles de realizar para conservar la salud ocular y evitar problemas:

  • Realizar lavados abundantes con suero salino estéril para eliminar posibles partículas (tierra, polvo, insectos…) que puedan ser foco de irritación e infección. Es importante que el lavado se realice con un producto estéril para evitar contaminar el ojo.
  • En caso de legaña verde amarillenta y sensación de ojo pegado, acudir al médico u oftalmólogo lo antes posible, la presencia de legaña suele ser indicativo de infección bacteriana y necesita la aplicación de un antibiótico en colirio que requiere prescripción del médico. Si se va a demorar mucho la cita se puede iniciar el tratamiento homeopático que ahora os detallaré para aliviar el malestar.
  • Un ojo que llora sin causa aparente (sin que haya un motivo de tristeza, vaya), normalmente es un ojo seco, aunque parezca paradójico. Cuando las capas externas del ojo están secas, se activan las glándulas produciendo lágrima y el ojo llora. Por eso es importante hidratar convenientemente el ojo cuando llore: existen lágrimas muy eficaces que ayudan a mantener la hidratación fisiológica de las capas externas.
  • Utilizar toallitas de un solo uso o gasas para la higiene ocular evita el contagio a otras personas en el caso de que haya posibilidad de que se trate de una patología infecciosa.
  • Es muy importante mantener el ojo cerrado cada cierto tiempo (de ahí que parpadeemos), aunque parezca una perogrullada. El cansancio y la falta de sueño, el esfuerzo visual en trabajos minuciosos, la carga de trabajo frente a un ordenador o la excesiva luminosidad de algunos dispositivos electrónicos pueden provocar una fatiga ocular que se traduce en una reducción importante de la lágrima y una tendencia a la irritación. Tener alrededor de 8 horas de sueño diaria y realizar descansos en el trabajo es muy importante.
  • Existen tratamientos homeopáticos preventivos de problemas oculares, que os detallaré junto a los tratamientos.

Como soy muy refranero, y para cumplir con lo dicho, “Ya que os doy el consejo, os doy también el remedio”, aquí os dejo los principales tratamientos con homeopatía que pueden usarse en patología ocular:

  • Euphrasia officinalis: extraído a partir de la planta del mismo nombre, tiene una importante indicación ocular, siendo de gran utilidad en todo tipo de irritaciones o inflamaciones conjuntivales causadas por cualquier agente (alergia, virus o bacterias) que se acompañen con sensación de arena en el ojo, escozor o quemazón ocular e incluso visión borrosa. Se debe administrar frecuentemente al inicio, 5 gránulos cada hora e ir espaciando a medida que se mejora, dejando un tratamiento de mantenimiento con dos administraciones al día.
  • Ruta graveolens: ya conocemos Ruta de nuestro repaso del tratamiento de lesiones musculares o tendinosas, pero también tiene una acción importante en el tratamiento de la fatiga ocular, que curse con trastornos de la acomodación ocular o agotamiento. Se pauta cada 8 horas y es muy eficaz en personas que tengan que trabajar mucho tiempo al día frente al ordenador o que no consigan un sueño reparador y adecuado.
  • Para el tratamiento de conjuntivitis de tipo alérgico podemos recurrir a Apis mellifica, que repasamos en el capítulo de alergias en caso de mucha hinchazón y picor de ojos. Se puede combinar con resultados altamente satisfactorios con Euphrasia.

Junto a estos tratamientos, siempre recomiendo las gotas oculares de Euphralia ya que llevan en su composición Euphrasia y Calendula, ayudando a eliminar las irritaciones de cualquier causa. Además, como no llevan conservantes (son totalmente naturales), pueden aplicarse a cualquier edad, incluidos bebés y embarazadas, y son realmente cómodas de transportar al venir como monodosis. ¡Perfectas para utilizar en cualquier situación!

Existen muchos otros tratamientos oculares con homeopatía para patologías más definidas: hipertensión ocular, conjuntivitis infecciosas de repetición, etc… Si es el caso, conviene consultar a un experto en homeopatía para que nos indique el tratamiento más adecuado.

De todas maneras, con los tratamientos que hemos repasado podemos tener un pequeño botiquín para patologías oculares de alta eficacia y sin efectos secundarios.

Fuente: http://yoaconsejohomeopatia.com