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Cuando los pacientes le están describiendo sus síntomas o sus preocupaciones, Sassall no asiente mudo ni susurra “sí, sí”, sino que repite continuamente “entiendo, entiendo”. Y lo dice con una comprensión sincera. Pero esto es lo que dice mientras espera a saber más.

John Berger- Un hombre afortunado1

Introducción

La ansiedad como problema de salud es muy frecuente en nuestros días, de hecho hasta un 50% de los pacientes atendidos en Atención Primaria presenta alguna sintomatología ansiosa y entre el 20-40% algún trastorno de ansiedad.

Podemos definir la ansiedad como la anticipación de un daño o desgracia futura acompañada de un sentimiento de disforia (desagradable) y/o de síntomas somáticos de tensión3. Es una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite tomar las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza.

El miedo se desborda, perdemos el control y acuden a nuestro cuerpo y a nuestra mente los síntomas molestos que nos impiden llevar de forma normal el día a día, como mareos, temblores, palpitaciones, sensación de dificultad para respirar, dolor de cabeza, tensión muscular, preocupación, agobio, dificultad de concentración, pérdida de memoria, inquietud, irritabilidad, miedo a perder el control, miedo a morirse…..

Miedo o angustia. Conocer al enemigo.

“ El miedo nos hace nadar rápidamente hacia la costa si hemos visto un tiburón, pero se disipa tan pronto como  el tiburón deja de ser una amenaza, la angustia es sin embargo, miedo en busca de un motivo”

 G. Frazzetto- Cómo sentimos4

Cómo distinguir la presencia de un estado de ansiedad patológico no es tan sencillo, se han buscado formas de establecer el diagnóstico más específico posible de estos problemas de salud y desde hace más de 50 años los médicos y psicólogos empleamos el  Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales ( DSM )5 de la American Psychiatric Association.

En general, para poder hacer el diagnóstico3 el médico tiene en cuenta la presencia o ausencia de un estímulo concreto desencadenante de la ansiedad,  la intensidad de la expresión emocional (apropiada o inapropiada al estímulo), la duración proporcionada o desproporcionada en el tiempo y la interferencia o no de los síntomas en la vida cotidiana.

En muchos casos, la interferencia es tan importante que establece un cambio radical en la vida de la persona precisando un reaprendizaje emocional y un período de tiempo más o menos prolongado de terapia que suele incluir la baja laboral.

Cómo tratar la ansiedad. En busca de soluciones.

Se han propuesto diversos métodos para tratar los problemas de ansiedad3:

1-Psicológicos  con técnicas de relajación y respiración, de autocontrol emocional, entrenamiento de habilidades sociales, terapia cognitivo-conductual y programas de autoayuda on line. En la consulta del médico de familia los más empleados son las técnicas de relajación y la terapia cognitivo conductual.

2-Farmacológicos con ansiolíticos y antidepresivos como medicamentos con eficacia probada y de empleo cotidiano en estos pacientes.

3Biblioterapia con el empleo de libros prescritos por el terapeuta6 que aporten comprensión de la enfermedad y técnicas para trabajar de modo individual y con el profesional en la resolución del problema de ansiedad.

4-Terapias complementarias como fitoterapia, homeopatía, acupuntura….

Es conocido, por ejemplo, que el ejercicio físico y la  mejora de la nutrición con  el empleo complementos alimenticios como las vitaminas del grupo B y el ácido fólico, y los  ácidos grasos omega-3 han demostrado su utilidad en la mejora de los síntomas de ansiedad.

En busca de la mejor solución. La homeopatía como alternativa de tratamiento de los problemas de ansiedad.

Las dos principales ventajas de los medicamentos homeopáticos en pacientes con problemas de ansiedad son su seguridad7, 8,9 y efectividad10, 11.

Su seguridad les hace idóneos en:

1.- Situaciones estresantes que generan ansiedad  frecuentemente consultadas en Atención Primaria y que habitualmente no precisan el empleo de psicofármacos y/o psicoterapia por su transitoriedad, levedad o especificidad.Por ejemplo, ansiedad situacional ante una prueba, examen, la recepción de una mala noticia, el temor anticipatorio a volar…….

2- Cuando existe un especial riesgo de efectos secundarios como por ejemplo, en pacientes ancianos, personas con insuficiencia respiratoria, enfermos con fallo renal o hepático, pacientes polimedicados, embarazadas y en la lactancia.

3-  Todas aquellas  situaciones frecuentes en la consulta que dificultan el empleo de psicofármacos, como pueden ser la negación a su empleo por parte del paciente, el riesgo de dependencia por la personalidad o patología previa, o la previsión de un balance posiblemente negativo del beneficio/ riesgo de estos.

4-  Tratamientos prolongados por su gran margen de seguridad y ausencia de dependencia.

Su efectividad es otra gran ventaja, porque el tratamiento homeopático actúa sobre los síntomas físicos, psíquicos y comportamentales del sujeto facilitando una terapia más global y personalizada para cada paciente.

Además puede ser un complemento al tratamiento habitual para disminuir la necesidad de coprescripción de ansiolíticos o de incremento de la dosis de psicofármacos reduciendo los posibles efectos adversos de estos.  Ayudaría por tanto, a ajustar dosis para minimizar los efectos secundarios.

Para la elección del tratamiento homeopático individualizado en el paciente con problemas de ansiedad el médico tiene en cuenta la causa desencadenante del problema de ansiedad (puede ser un problema laboral, familiar, una ruptura amorosa, una situación de duelo, etc ), la reacción individual a la situación estresante y la expresión de los sentimientos y emociones predominantes ( miedo, rabia, pena, frustración, cólera…), y emplea como modo de entrevista la comunicación centrada en el paciente12.

En el contexto de la consulta del médico de familia, el empleo de los medicamentos homeopáticos en el tratamiento de los pacientes con problemas de ansiedad aporta eficacia, seguridad y una posibilidad real de establecer una relación terapéutica que, al menos en mi experiencia, llena de sentido y satisfacción a ambas partes.

Una relación empática, compasiva, efectiva y comprensiva.

La entrevista homeopática aporta al médico una comprensión sincera, mientras espera a saber más.

Saber más para entender más. Saber más para ayudar más.

 

Fuente: https://www.hablandodehomeopatia.com