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No hay que subestimar las molestias que una verruga puede ocasionar: No es solo un problema estético (más importante cuando aparece en la cara de quien vive de su imagen), sino que pueden causar picor y dolor, y molestias cuando asientan en los dedos de las manos, en los pies o tienen a rozar o engancharse en la ropa o accesorios. Además, cuando son muchas o el paciente recae continuamente, puede preocuparnos que haya algún problema del sistema inmunológico.

Cuando hablamos de verrugas, “técnicamente” nos referimos a los crecimientos en la piel que tienen un origen vírico (el virus del papiloma, del que hay más de 150 especies distintas). Pero popularmente, nos referimos también a los fibromas y a las queratosis, que se parecen a las verrugas en que sobresalen de la piel, pero también en que todas ellas las puede tratar el dermatólogo con crioterapia (frío).

Debe tenerse en cuenta que muchas de ellas en sujetos sanos desparecen espontáneamente en un período de uno a dos años. Hay muchas formas de tratar las verrugas, aunque ninguna resulta eficaz en todos los casos. Un método muy extendido y práctico para las verrugas de casi cualquier ubicación es la crioterapia con nitrógeno líquido. También es frecuente usar queratolíticos (que ablandan y adelgazan la piel) como el ácido salicílico, el ácido nítrico y otros (cantaridina, imiquimod, 5-fluorouracilo, ácido tricloroacético, etc.). Existen otras técnicas como el láser, en cambio la cirugía no es de elección porque es muy dolorosa y puede haber problemas de cicatrización.

Al preguntarnos si la homeopatía puede ayudar en este problema, que es una cruz para muchos pacientes en los que las lesiones son muchas (y el tratamiento resulta algo doloroso) o se repiten continuamente, algunos artículos científicos dicen que sí (Villeda, L.L. Dermatol Rev Mex 2001; Manchanda RK. Central Council for Research in Homoeopathy Quarterly Bulletin 1997; Kainz,J.T. J Derm 1996) pero las evidencias no son contundentes. Sin embargo, “la experiencia es un grado” y los homeópatas hemos acumulado muchas experiencias favorables con el tratamiento de las verrugas y fibromas.

Precisamente en el congreso nacional de medicina integrativa de 2018 en Alicante, tuve la oportunidad de presentar un caso llamativo: una señora de 62 años con más de 30 verrugas en las manos, con las que convivía desde hacía 7 años y sin que la crioterapia y otras técnicas hubieran podido ayudarle. La mejoría comenzó en el primer mes, fue evidente en 3 meses y en 6 meses de tratamiento homeopático se consiguieron eliminar por completo todas las verrugas, sin que fuera necesario aplicar ningún otro tratamiento natural ni convencional. ¡Y meses después, no han reaparecido!

Los tratamientos homeopáticos permiten la prescripción personalizada, y aún mejor cuando es constitucional (teniendo en cuenta al paciente globalmente) ya que entonces también ayudará a evitar la reaparición del problema. Incluso cuando se aplica un tratamiento sintomático, hay una personalización del tratamiento según la forma, síntomas y localización de las verrugas.

Algunos ejemplos:

  • En el dorso de la mano, Ruta graveolens;
  • En la planta del pie, con callosidades, Antimonium crudum;
  • De color amarillento y con fisuras que sangran, Nitricum acidum;
  • En la cara (párpados) y las manos (bajo las uñas), Causticum;
  • Planas, blandas, en el dorso de las manos y en la espalda, Dulcamara.

Por esa especificidad de los tratamientos es por lo que se recomienda consultar con profesionales adecuadamente formados tanto en medicina (o farmacia) como en homeopatía, sobre todo si las verrugas se resisten.

Ya sea como primera opción o tras el fracaso de otras posibilidades terapéuticas, el uso de la homeopatía en las verrugas, fibromas y queratosis puede ser muy efectivo y sin las molestias de otros tratamientos.

Fuente: https://www.hablandodehomeopatia.com